Por: Armando Almánzar Botello


                                                       Para Leibi NG Báez


El punto final en el discurso da testimonio de un "final finalizado". Forma parte de una metafísica teleológica (finalitaria) de la Presencia: Si algo comienza "debe" terminar: unidad-totalidad-verdad..... Es parte de la lógica identitaria y predicativa de la significación asegurada y aseguradora.

La ausencia de punto manifiesta, por el contrario, una defundamentación (pérdida de los fundamentos: arqué: origen, y telos: fin). Esta ausencia podría ser expresión de la incertidumbre del hombre contemporáneo: conciencia desgarrada de lo arbitrario y/o convencional del contrato que puntúa y regula al texto societal. La posibilidad de "esencializar" ciertos contenidos o estructuras es ahora tan sólo meramente estratégica...

Punto y aparte, puntos suspensivos, ausencia de punto final: modalidades de la finitud ilimitada... Vacilación del sentido en la semiosis... Apertura problemática -para el sujeto de la lecto/escritura- del espacio propicio para la decisión de cierre, como inyunción o mandato ético de afirmar el proceso significante eligiendo entre posibles. Desde luego, nos indicaría Jacques Derrida, esta criba o tamizado de posibles se produce como herencia selectiva sobre el "telón de fondo" de lo imposible inasimilable y traumático. La ausencia de punto final podría engendrar en el lector una angustia colindante con aquella que produce en el espacio falóforo la irrupción imprevisible de "la mujer" como Otro radical, suplementario e inagotable...

Frente a la "infinitud limitada" que caracterizó al modelo clásico del Universo newtoniano y a la Lingüística de las significaciones intencionales y totalizantes, surge esta "finitud ilimitada" expansionada por la energía oscura del Vacío. Vacío de Materia en la física cosmológica más reciente y vacío de significado trascendental. Expresión del sinsentido a descubrir como posibilidad, generación y exceso de sentido.

Ya no podemos servirnos de los "prestigios" estabilizantes de la Ley del Padre como factor de puntuación y metáfora del arraigo permanente en el discurso como vínculo social intersubjetivo. El Padre resulta ser alguien cuya irrisoria pero inevitable eficacia como semblante consiste en enseñarnos a vivir prescindiendo de él. Carácter necesario pero simultáneamente provisorio del límite y el borde.


La escritura sin punto final se abre a una diseminación deconstructiva que arrastra al sujeto fractalizado hacia la indeterminación del Acontecimiento. Advenimiento riesgoso de lo imprevisible, de lo no-programable.

Ello suprime la posibilidad o voluntad de "tener" una última palabra. Lo que no impide pensar, argumentar y legitimar la posibilidad o necesidad de que haya hiatos decisivos o cortes parciales














Oddudua: la piedra que es vida
Geo Ripley




27 de octubre de 2009
Santo Domingo, República Dominicana


Aurora Arias


Nació en Santo Domingo el 22 de abril de 1962. Poeta y narradora. Hija del escritor Fermín Arias Belliard. Graduada en Artes Publicitarias en la Escuela Nacional de Artes (1979) y en Psicología Clínica en la Universidad Mundial de Santo Domingo (1982). Trabajó en la edición del periódico "Quehaceres" En 1981 publicó sus primeros textos poéticos en la revista "¡Ahora!"; ha colaborado con diferentes suplementos literarios y revistas nacionales e internacionales. En 1994 obtuvo el segundo premio en el concurso anual de cuentos de Casa de Teatro. Está incluida en las antologías "Sin otro profeta que su canto", editada por Daisy Cocco De Filippis; "Juego de imágenes" preparada por Frank Martínez, y "Common Threads: Afro-Hispanic Women's Literatura", de Clementina Adams. La calidad literaria de Aurora Arias se manifiesta de manera equilibrada tanto en la poesía como en el cuento, lo que la convierte en una de las voces importantes de la literatura dominicana más reciente.

Ha publicado los libros: "Vivienda de pájaros" (poesía, 1986); "Piano lila" (1994); "Invi's Paradise y otros relatos" (cuentos, 1998) y "Fin de mundo y otros relatos" (cuentos, 2000).

A continuación una muestra de la poesía y la narrativa de esta importantísima voz femenina de la literatura dominicana.

Poemas:

ANUNCIACIÓN

Yo
mujer
de dos mitades
monstruo
de juguete
encarnada

descarnada

y
reencarnado en el vacío
no
deseo otra cosa mas que
ascender

al
lomo de tu desesperación
de
tu tierno y amoroso instinto animal
y
allí
con
voz orgásmica
u
ovular
gritarle
a la piel nuestro deseo
concluido
a destiempo
y
allí
volver
a amarte con la misma exactitud de siempre.


LA MUJER QUE SOY YO



Por ahí debe andar
la mujer que soy yo
La mujer que me tiene escondida
el silencio
Por ahí debe ser
La mujer de mí misma
en la que no he vivido
Por ahí debe verme de mirarse
La que me nació al nacer
la simple
la forma verdadera del retorno
Por ahí debe andar
donde el cuerpo no sabe aún que existo.


La novia del Atlántico

Cuento

Parado en el malecón, James Gatto pensó que toda aquella luz que lo circundaba podría iluminarlo a él también. Animoso, se dispuso a recorrer el lugar al que recién había llegado. Bares pequeños y pintorescos repletos de gringos, hoteles de madera con techos de zinc, vendedores de huevos sancochados, muchachas que iban de paseo, poco tráfico, la playa donde la gente se bañaba feliz, sin prisas, sin problemas. Un letrero indicando Long Beach, más bares, el edificio del Cuerpo de Bomberos, el recinto de la moderna Policía Turística al este, y el Fuerte San Felipe, testigo de la ciudad de Puerto Plata desde el siglo XVI, al oeste.

Al término de su caminata, Gatto entró a un bar. Escogió una mesa cerca de la playa. La arena, el mar. Todo le parecía tan simple y primitivo, una ancha frontera abierta donde cabía, incluso, la felicidad. La brisa marina y las sombras de las palmeras le inspiraron lo suficiente para saber que aquello era exactamente lo que buscaba.

Quiero vivir aquí, quiero explorar, crecer, amar. Ésta es la vida, y es cierta, pensaba complacido. Al rato, sacó del bolsillo de su Levis un recorte de periódico...(leer el texto completo)


El Poema Invitado

CANTO A CAONABO LIBRE
.





Por: Servio Tulio Almánzar Frías (1931-2005)


Las flautas milenarias de los bosques,
inundan los vientos patrios con un caudal
de notas vegetales,
para saludarte,
mas allá de la geografía de los huesos y el recuerdo.


Recio cacique quisqueyano en cuya voz se aposentó el rayo,
el rayo que da luz y que fulmina;
recio varón,
recio como las ceibas y los caobos,
en cuya savia navegan
pedazos de cielos antillanos.

Tenemos que gritarlo con voz de bronce arrebatado
en el pórtico mismo de la historia:
fuiste en tu Isla
atravesada de ambiciones exóticas,
dios silvestre de la guerra,
semilla luminosa de heroísmo,
árbol primitivo de dignidades.
Por ti, las montañas y los valles solitarios,
ensombrecidos por aquellos que les abrieron amargas rutas a la mar,
se poblaron de águilas guerrilleras,
y los vientos septentrionales empujaron
la lanza acústica de tu grito
hasta los mismos dominios igníferos del sol.

Sólo por los túneles retorcidos de la traición
pudo llegar Ojeda ante tu figura de atlética
palmera antillana,
porque frente a la luz acerada de los trópicos pequeños de tus ojos
temblaban los arcabuces
y los hondos secretos de tu tierra...

Desde el subsuelo de las comarcas,
donde alumbran las sonrisas de ámbar de los girasoles,
los ídolos antiguos recuerdan tus hazañas…
Indio amamantado en la urbe de la intrepidez
hermano del dios Términos
que protegiste los verdes lares quisqueyanos
contra los podadores de la rosa del oro.

Para llegar a la raíz del árbol de tu raza
sería necesario remontar los caudalosos ríos tropicales,
o escalar las fortalezas pétreas de las cordilleras
en cuyos vértices anidan los relámpagos;
sería necesario recorrer los caminos profundos del tambor
donde trepidan las paredes del tiempo…

Después que el polvo escribió su elegía sobre la epidermis de los cemíes,
plasmaron en la sólida voz de la piedra
tu sagrado furor,
y tus piernas,
que fueron columnas vivientes del templo de Turey,
y tus manos,
que fueron nidos de cóndores o bosques antillanos de canela
están aprisionadas por anillos de hierro,
y ahora se levanta un viento amargo de protestas:
así no quieren verte nuestros cielos acribillados,
ni el explotado obrero,
ni el campesino acorralado,

ni el hombre de la urbe desolada,
ni el niño que ya conoce las letras sangrantes
de la palabra Patria.


¡Así no quiere verte la diosa de la Historia!

Ahora hay que convocar a los ángeles escultores
para que cincelen tu nueva estatua en la materia pura de las auroras,
y te presenten erguido sobre los agrios riscos
de Maguana,
empuñando el arco y la flecha,
¡coloso sagitario desafiando la voz terrible
de la pólvora,
y sembrando la Isla
de imperativas libertades!

1967




Grabado antiguo de Caonabo y Anacaona

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Acerca del autor

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Servio Tulio Almánzar Frías nació en Moca en 1931. Doctor en Derecho de la Universidad de Santo Domingo. Miembro fundador de la agrupación cultural Los Juglares (1952) y miembro del consejo de dirección de la revista literaria Revelación (1954). Es autor de los libros inéditos de poesía “Eterno Mar” y “Canto a la Sangre”. Desempeñó importantes cargos en la judicatura dominicana. Como abogado publicó el libro “Formularios del Nuevo Código Procesal Penal” y múltiples artículos en periódicos y revistas especializados. Es progenitor del ensayista y también poeta Armando Almánzar-Botello. Falleció en Santo Domingo en 2005.




¡Acelera tus oídos! Que este poema tiene prisa, detrás de él viene un respiro aún más impaciente…
este poema quiere ir a toda milla
hace tiempo se moría por salir y no podía, estaba atrapado en un absurdo bolígrafo azul, de los baratos y todos los poetas escribían en sus ordenadores


quería decirles de los cigarros que venden al doblar de este vocabulario:

son más largos, más duraderos y expelen humo fresco

pero los poetas son unos imberbes majaderos y arrogantes que jamás prestan oídos al poema


si oyes rápido, este es tu día de suerte, pues sabrás lo que ignoran los poetas

lo atraparás de este poema fugitivo, lo de las nubes verdes que lloran bajo las sábanas infinitas del cielo, lo de la negra luna que deja su hueco brillando una noche y otra noche y así, interminables tanto que todos creen que es ella la que brilla

lo de las botas raras que usaban los murciélagos para darle velocidad a los parabrisas del sueño

y todas las otras cosas, sólo tú si eres todo oído atento, veloz y arrebatado

los poetas sólo encontrarán los restos del poema: los verbos desconjugados, las aburridas comas e inútiles adjetivos, pues ellos siempre llegan tarde a la poesía, entran por la puerta grande haciendo mucho ruido, mientras que por una hendija insospechada el poema se escabulle, van volando desertoras sus más ardientes palabras cada una con su acento bajo el brazo.

El jardín abandonado

(fragmento)


...ay! las flores deberían ser todas grises ahora, las mariposas portar veneno y de cada molécula de aire formarse un murciélago sediento

se comienzan a oír extraños cantos desde alguna nube cercana

¡un día se eclipsará todo el universo!

Sí, amiga mía, seremos bendecidos con la feliz ceguera de los olmos!

nuestros oídos se cerrarán como una bóveda sin nombre!

un día lloverá infinitamente sobre el jardín

seremos borrados para siempre de estos renglones perversos,

todo volverá a unirse y a disolverse

y será sólo el agua como al principio!”


alguien sacude al soñador violentamente

despierta retorciéndose las manos

del abdomen indecente de la noche sale al rojo vivo la uña gigante, ciega y peligrosa

alrededor sólo temblores y mudez

toda una generación arrastrándose de rodillas se acerca,

al encontrarme entre ellos me doy cuenta que es la mía

apenas acaban de dar las once

es que a veces soñar cuesta demasiado.

(fragmento)


¿Y por qué no he de ser mujer todo un domingo desde el insomnio del sol hasta un lindo par de sandalias nuevas?

yo también he deseado un vestido blanco y le he probado mis sonrisas al vecino y he bailado ante el espejo y he caminado por el mercado sobre verduras aplastadas con el corazón y la cabeza en algún lugar entre las facturas sin pagar y las cacerolas hirvientes


...meteré en un baúl mis técnicas de ataque, mis frases temerarias, mi lencería blindada, y voy a ser mujer hasta salirme de las filas.




En casa eres el único con permiso para roncar y dormir a pierna suelta
hasta la hora que quieras
tu cuarto es el único con cerradura y derecho a cerrarse
mujeres que han hecho el juramento de lealtad y culto a Cover Girl te desarrugan las noches
y enredan las suyas en tus sábanas, que después me toca a mi volver decentes
puedes levantar la voz a decibeles sobrehumanos, poner mala cara
y maldecir como un marinero ebrio
Mis amigos te temen y mis amigas tambien…
y mientras yo espero confiada la magia de photoshop, un sapo azul que le simpatice a mis padres tanto como para devolverme el principado que perdí con mi primera menstruación… mientras los que hacen gritar la moda se olvidan de mi tipo,
el acné y la celulitis se ensañan conmigo
y yo ruego piedad a los espejos: Tú eyaculas.